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dimecres, 20 de maig del 2015

Pon un gato en tu vida

Quien haya tenido un gato u otro animal de compañía entenderá perfectamente de que va este post.

Desde muy pequeña me he visto rodeada de animales que vivían cerca de mí y que en cierta medida han hecho la persona que soy hoy en día. Algunos de ellos han sido cariñosos, otros más ariscos, y en algunos casos, tremendos trastos rompelotodo que pasaron por mi vida y la revolucionaron.

Si bien es cierto que son entretenidos, divertidos y entrañables, también hay que tener en cuenta que son una responsabilidad que en algunos casos se puede alargar durante décadas. Son seres vivos que dependen de ti y que necesitan ciertos cuidados. Por tanto es una decisión que se debe tomar de manera reflexionada.

Mi experiencia con los gatos, ha sido muy positiva, aunque tengo que decir que después de estar con uno de ellos media vida (y es literal porqué el gato vivió 20 años) el día que murió me dejó un gran vacío. Ese animalillo que había estado conmigo cuando me fui a vivir sola, luego en todos los traslados, siempre atento a todos mis mimos, se fue. Ese día decidí que no tendría más animales en mi vida.

Pero claro, las heridas se curan y la vida avanza.

Y el destino propició que justamente el día de mi cumpleaños apareciera Pepín, un cachorro de gato negro precioso y con unas ganas de jugar inagotables...Cuando lo miras te parece increíble que puedan abandonar algo tan lindo, vivo y agradecido!!!

Pepin es un trasto, vital e incansable,que contagia su vitalidad en nuestro hogar, pero también trasmite sosiego cuando está mimoso.


Tengo que agradecer al El Jardinet dels Gats, la labor que están realizando, pues fue allí donde apareció Pepin y han facilitado de manera natural su adopción. Nunca se me ocurriría comprar un animal, sabiendo la cantidad de animales que abandonan hoy en día...



Rosa Montero escribió en El País justo antes de las vacaciones este artículo sobre el Abandono de animales

 Si echo la vista atrás me doy cuenta de todo lo que me ha aportado tener animales. Ellos estan siempre, y son seres inocentes y desinteresados que te dan todo su cariño a cambio del tuyo.

Estoy convencida que la experiencia con animales nos hace mejor persona. Alguien que no es capaz de querer a un animal y hacerse cargo de él con todo lo que conlleva, dificilmente podrá hacerse cargo de nada.

Cuando pienses en tener un gato debes de ser consciente de que es como una lotería. Quiero decir que el carácter y su forma de comportarse, si bien se puede moldear con la educación, están en manos del azar.

Por lo que tendrás que estar preparado para lo que venga. Y también que hay que tener mucha paciencia, sobretodo si decides adoptar un cachorro.

Pero no hay nada, como llegar a casa y encontrártelo esperándote, con esas ganas de interactuar!!
Pon un gato en tu vida! O un perro, o un pez...seguro que sales ganando!!


dilluns, 23 de març del 2015

Educación y felicidad... ¿Te parece?

¿Existe la felicidad? 

Hace unos días leía el post de una amiga de una amiga que no conozco personalmente, que me gustó bastante. Coincide en general con mi concepción de la felicidad. Leedlo, vale la pena. Se llama, La felicidad no es lo que tú crees. 

Para mi, como para Natalia, la autora de este post que acabáis de leer, no existe un estado de felicidad permanente.

Estoy totalmente de acuerdo, y lo he comprobado personalmente; se puede ser feliz a pesar de estar triste, o de que todo en el entorno no sea perfecto.


Una propuesta, la felicidad como una manera de entender y vivir la vida

La felicidad reside en saber disfrutar del aquí y el ahora, aceptar lo que venga, trabajar para aprender y mejorar en el día a día, superando los baches y tener motivación e intereses y disfrutarlos. A la vez, poder compartir todo ello con las personas que te importan permite potenciarla.

¿Qué nos permite aprender y tener esa visión de la vida y la felicidad?

En la infancia, recuerdo que mi abuela siempre me decía, "Quién te quiera, te hará llorar." Y no lo entendía en ese momento.

Yo quería que me trataran bien, me hicieran reír, me dieran cosas buenas de comer y juguetes para disfrutar. Cada vez que me decían que no, o me pedían que me esperara, me hacían un bien... Me estaban enseñando a ser paciente, a tener autocontrol, a aceptar las pequeñas frustraciones de la vida, a no sentirme el centro del universo y que las cosas no siempre son como uno/a quiere... Y eso dolía, pero eso era muy positivo, como ya contamos en el post anterior, Educación y baja tolerancia a la frustración. 

A veces aprendemos que la vida no es un camino de rosas desde la infancia, por las circunstancias que nos toca vivir.

Sin embargo, con una educación que no pretenda evitar el dolor, simplemente que permita sentir las emociones, darles espacio, que no pretenda proteger de nada en exceso, pero sí dar un espacio de seguridad para el desarrollo, se puede aprender a vivir la vida de manera satisfactoria y rica.

Una infancia en la que cabe ser respetado/a, ser aceptado/a, ser querido/a, ser único/a, ser importante, se desarolla una persona con capacidad para quererse y querer, para dar y recibir. En este sentido leía un artículo, que me ha parecido muy importante, os lo recomiendo también. Son ejemplos de frases que generan motivación y refuerzo positivo. 

Y educar en la aceptación propia, es educar también en la diferencia, en que todos y todas somos únicos/as e irrepetibles. Y todo el mundo tiene cosas buenas que aportar, quizás malas también, pero entonces haz balance y decide. ¿Me compensa? Rodéate de quien te conviene. Tú eliges.

Cuánto más nos aceptemos a nosotr@s mism@s, más aceptaremos a nuestro entorno y menos nos molestará lo que haga el resto de la gente.

Vivir con la responsabilidad de la propia vida es ya mucho trabajo, no hace falta fijarse en lo que hacen los demás y en cómo lo hacen.

 Se vive mucho más tranquil@, créeme...



Finalmente, y como colofón final, os diré que, aunque vuestra educación no os haya ofrecido todo ésto, podéis conseguir ver la vida  y las personas así... Es cuestión de aprender lo no aprendido, nunca es tarde!!!

dilluns, 16 de març del 2015

Educación y baja tolerancia a la frustración... ¿Te suena?


Una vez cubiertas nuestras necesidades básicas, cuando sólo sabemos comunicarnos mediante el lloro o empezamos a hablar (de los 0 a los 3 años más o menos), viene otra etapa, dónde ya expresamos deseos a partir de los 3 hasta los 6 años.


Ya no es el hecho de tener sed, sino el querer beber un zumo en lugar de agua, por ejemplo.

Una vez ya sabemos expresar los deseos, es el turno de nuestros padres y cuidadores (familiares, abuelos y abuelas, tíos y tías...) de poner límites.

Los límites son buenos para aprender que no somos el centro del mundo, desarrollar la paciencia, respetar a los demás, tener autocontrol...

Si de pequeños cuando pedimos cualquier cosa:

- "Quiero ir a jugar."

- "Dame chocolate."

- "Quiero ver la tele."

...O un helado, un juguete, ir al parque...

nos lo dan todo en el momento, no estamos aprendiendo la molestia de tener que esperar, que haya otras prioridades que nosotr@s o que no sea el momento adecuado para ese deseo.

Las consecuencias de la falta de límites en la educación pueden ser muy malas.



La tolerancia a la frustración se desarrolla desde la infancia y como podéis imaginar, una persona a quién no le han puesto límites, no está acostumbrada a esperar, a entender que las cosas no siempre son como un@ quiere...

La poca tolerancia a la frustración provoca que, ante cualquier incomodidad, nos desmotivemos y abandonemos nuestras metas y proyectos.

Que nuestros deseos pierdan importancia.


Las personas que no han desarrollado la tolerancia a la frustración, creen normalmente que la vida debe ser fácil, placentera, sin problemas...

Y generalmente, por experiencia propia y much@s de l@s que leéis también sabéis, sabemos que no es así.

La vida está llena de sorpresas agradables, desagradables, las cosas no siempre son como nos gustaría que fueran... Y se trata de ir aceptando lo que viene y buscando maneras de superar las cosas.

A veces los recursos propios y del entorno son suficientes, otras veces hace falta un apoyo externo...

En el próximo post de esta serie relacionaremos la Educación con la Felicidad.

dimecres, 11 de març del 2015

Educación, emociones y autoestima... ¿Lo sabías?


- "¡Otra vez  has dejado la ropa sucia en el suelo!"

- "¿Aún no has hecho los deberes?"

- "¿Es que no te enseñan nada en el colegio?"

- "Que sea la última vez que te digo lo que tienes que hacer."

- "No has aprendido nada."

- "Nunca harás nada importante con tu vida."

Y un largo etcétera...


Muchos mensajes como los anteriores nos los dijeron a edades tempranas, puede ser que en casa, algún familiar o en el colegio, algún profesor/a, algún adulto/a referente cuando todavía estábamos formando nuestra personalidad y éramos muy influenciables...

Recibir cada día mensajes negativos por nuestro comportamiento puede haber afectado a nuestra autoestima y nuestra autopercepción.... Puede ser que nos veamos menos competentes y útiles de lo que realmente somos o de lo que los demás creen que somos... 

Pensémoslo por un momento... 

¿Cómo nos sentíamos cuando se generalizaba una manera de ser negativa a raíz de un error puntual?

¿Por qué si un día no lavaba los platos era una holgazana? 

¿O si no hacía los deberes no sería nunca nada en la vida?

Cada mensaje de ese estilo, puede hacer sentir tristeza, o rabia, o miedo o cualquier emoción... Pero, como ya os contamos en otra ocasión en el post La Importancia de las Emociones, no aprendemos a identificarlas ni a gestionarlas de manera adecuada.
Nos sentimos mal, pero no entendemos porqué.


Es difícil en edades tempranas entender  lo que hay detrás de una bronca, o de una amenaza, o de una actitud hostil por parte de las personas adultas de nuestro entorno (familiares, profesores, referentes de cualquier tipo...)

En el fondo, y a menudo, (sé que no se puede generalizar y entiendo que hay excepciones), lo que hay detrás es amor, exigencia por querer que lleguemos a ser lo mejor que podamos ser.



Pero en lugar de motivar, esos mensajes desmoralizan. Padójicamente tienen el efecto diametralmente opuesto...

Y sentimos que no valemos nada, que no aprendemos nada, nos sentimos mal con nosotr@s mism@s sin saber porqué...


Y llegamos a adultos y seguimos igual o incluso... peor. Porque la vida es más complicada, tenemos muchas más responsabilidades, tenemos pareja, a menudo hij@s, trabajos absorbentes, familia que necesita nuestro apoyo, a veces que dependen de nosotr@s...

Y seguimos sin reconocer nuestras emociones, seguimos angustiándonos con cada mensaje negativo, porque no hemos aprendido a tolerar la frustración... Con cada mensaje negativo, extrapolamos que no valemos nada, que no hacemos nada bien, que toda nuestra existencia es un error...

Sentimos miedo cada vez que alguien debe emitir un juicio acerca de algo que hemos hecho...

Y vivir así es muy difícil...  Estamos constantemente expuest@s al juicio ajeno.

Y nuestra vida no debe derrumbarse cada vez que alguien nos comenta cualquier cosa negativa que tenga que ver con nosotr@s.


¿Te sientes identificad@?

Consúltanos.

En el próximo post de esta serie relacionaremos la Educación con la baja tolerancia a la frustración. 


dilluns, 2 de març del 2015

Què hauries fet en el seu lloc?

Donem per suposat que tots/es tenim les mateixes oportunitats a la vida. Però malhauradament, això no és cert. Naixem a un país que no triem, a una ciutat o poble a l'atzar, en una família que ens toca, en un moment determinat que no escollim.

Això condiciona molt les oportunitats que tindrem a la vida.

Es pot aprofitar el que es té d'entrada, sigui el que sigui per tirar endavant i mirar de prosperar. És una bona opció, per a aquells/es que neixen en un entorn on se'ls ofereix un llit per a dormir, roba per a no passar fred, menjar per a poder créixer i una escola on aprendre i rebre una educació. A part de tot això, calen també un caliu familiar, un entorn d'amistats ric i unes possibilitats de desenvolupament personal i professional futures. Sabem que no tothom ho aprofita malgrat tenir-ho, però aquesta seria una altra qüestió.

Veieu aquest vídeo, uns joves immigrants vinguts com a menors no acompanyats van gravar aquesta cançó per a transmetre el que han viscut i viuen aquí.



Quan les condicions són difícils, si aquestes necessitats bàsiques no estan prou ben cobertes o si les expectatives de futur no existeixen, és lògic triar un camí diferent.
No ho hauries fet tu?

L'emigració ha existit sempre, el nostre país ha estat un gran emissor de persones a l'estranger per a provar de guanyar-se millor la vida.

I gràcies a la immigració, a l'esforç dels treballadors/es, d'aquelles persones que han viatjat per a sortir-se'n, molts països han pogut millorar la seva economia.

Però l'emigració de menors sols, és un altre tema.

L'adolescència és una edat difícil, on el grup d'iguals té més pes que cap altre referent en la teva vida.  Aquests joves vénen molt petits, perquè creuen que tindran oportunitats en la nostra societat consumista i capitalista. Però la conjuntura econòmica actual no ho està posant fàcil a ningú.

Quan s'és adolescent i tan jove, no s'està preparat per viure tan lluny de casa amb manca d'oportunitats. La situació dels joves vinguts com a menors i sols, és molt difícil.  

Prevenir l'emigració precoç de menors és important, emprendre un viatge d'aquest tipus s'ha de poder fer quan s'està preparat.

Alhora, aquests joves han après de la seva experiència i miren d'explicar les dificultats viscudes per a transmetre-ho a d'altres menors per tal que s'ho pensin una mica. Quan ells veuen la realitat de viure aquí sent menors, ja és massa tard. Per això és important un projecte d'aquest tipus, on els joves poden donar ales a la seva creativitat per a transmetre el missatge que desitgen. 

Tot i així, molts dels joves que viuen aquí des de fa anys, s'impliquen en projectes de formació i inserció sociolaboral per a poder tenir una oportunitat de futur al nostre país. Tenen expectatives de futur i es formen i estudien per a poder tenir una professió i ajudar la seva família quan puguin.


dimarts, 30 de desembre del 2014

¿Y tú qué haces?

En nuestra sociedad, en encuentros informales, cuando hablamos con desconocid@s no preguntamos ¿Quién eres?, sino, ¿Tú qué haces?




Si te parece bien definirte de esta forma, sigue así, no hay problema, este post no afectará a tu forma de ver las cosas.

Sin embargo, si algo de todo esto te rechina, sigue leyendo, te puede interesar.

Vamos a hacer un poco de repaso de este año, ya se está acabando y es el momento... ¿Qué valoras de este año 2014? ¿Cuál es el balance del año? ¿Con qué te quedas?

Has pensado en momentos alegres, familia, amig@s, aprendizajes, o quizás en todo lo conseguido durante el año, las nuevas adquisiciones, pertenencias...

Sea cuál sea la respuesta, ahí están los valores de fondo.


Vivimos en una sociedad de consumo, donde se promueve que lo que deseamos poseer se convierta en una necesidad. Y creemos necesitar la última versión del Smartphone de moda o la TV más moderna y ultra plana del mercado. 

A la vez, la recompensa emocional se ve ligada a adquirir cosas materiales, inmuebles, coches...

Nuestro sistema promueve que cuánto más tienes, más quieres... Y sino, ¿de qué tanta corrupción? (sabemos que este tema es mucho más complejo, sólo es una idea que podría desarrollarse mucho más, sin embargo la corrupción en el país no es el tema que nos ocupa aquí...)

Nuestra identidad se estructura entorno a logros, al hacer, al conseguir, a una carrera profesional ambiciosa.

Y eso se contrapone directamente con una identidad del ser. Valgo por ser quién soy, con mis virtudes y mis defectos, consiga lo que consiga, tenga lo que tenga.

Cuando te preguntan "¿qué haces?", ¿qué contestas? Pensando en ello te darás cuenta de dónde reside el valor. Si está en lo que haces, consigues, o tienes,... o si en cambio está en quién eres, qué te gusta hacer, qué te hace sentir viv@, con qué y con quién te diviertes y disfrutas.

En Asia preguntan: ¿Eres feliz?

 

Es una pregunta que muchos de nosotr@s no sabemos contestar, dado que tampoco sabemos exactamente qué es la felicidad. La asociamos a menudo a poseer, a consumir...

Contrariamente a la visión tradicional asiática, mucho más relacionada con el bienestar personal, desligada de las pertenencias; por lo tanto es una identidad más relacionada con la persona.

Los riesgos de identificarte con lo que haces, o con tu rol en la familia son evidentes. Si alguna vez te quedas sin trabajo, o no prosperas todo lo esperado, puedes empezar a sentir que no vales nada. Si te identificas con tu profesión únicamente, o con la pareja con quien estás (marido, mujer, novi@, hij@/s...) estás dejando de lado lo más importante: el ser, y a la persona más importante: tú.



¿Quién quieres ser a partir de ahora?
Dedícale un tiempo al ejercicio. A las puertas de 2015, puedes empezar a definir un nuevo camino para tí y tu entorno.

- Quién soy.
- Qué valoro de mí como persona.
- Qué me gusta de mí.
- En qué soy buen@.
- Con qué disfruto, qué me gusta hacer.
- Qué les gusta de mi a mis amig@s.
- Por qué cosas me gustaría ser recordad@.

Puedes aprovechar y preguntar a tu entorno cercano acerca de esas cosas tuyas únicas e irrepetibles. Las cosas por las que eres valorad@, más allá de tu éxito profesional. Esas cosas que valoran l@s tuy@s, tus hij@s, herman@s, sobrin@s, padres y madres, abuel@s...



A la vez, puedes hacer el ejercicio con tus allegad@s, valorando las virtudes de l@s demás, quizás consigas identificar esas cosas tuyas.

dimarts, 25 de novembre del 2014

La hiperexigència cap a un/a mateix/a i cap als altres

Quan érem petits i petites, ens feien sentir estimats/des per qui érem, per com érem? Ens valoraven? Ens protegien? Ens premiaven per les coses bones? Ens felicitaven per treure bones notes? Celebràvem els mèrits? O no hi havia mèrits i només exigència? Ens exigien fer les coses bé com a part de la nostra responsabilitat a la vida? Ens criticaven i ens esbroncaven quan no fèiem bé quelcom?


Si només hi havia exigència, la persona no aprèn a valorar-se per si mateixa. Només és estimada si fa les coses bé. Si és la millor en allò que fa. I per tant, si no fa no se sent valorada. I mai n'hi ha prou, perquè sempre es pot fer més. Sobretot en una família amb aquest estil educatiu.

Si davant la pregunta Qui ets? Només tenim resposta d'acció: faig, penso, dic, vaig... la nostra identitat i autoestima estan supeditades al fer i no pas al ser.

"- Que qui sóc? Doncs... Faig això, faig allò, penso així, sóc psicòloga, treballo aquí...
  - No, no, que qui ets, i no pas què ets o què fas...
  - Ah! Doncs... no sé... sóc jo..."


Pensa, avui en dia.
Quan ha estat el darrer cop que has celebrat alguna cosa?
Saps celebrar allò bo que et passa?
Què és el que més valores de tu com a persona?
O només valores el que fas bé?

Aquesta estructura pot comportar crisis personals, per exemple, quan ens quedem sense feina. Si només valem quan fem i produïm, sovint es relaciona l'autoestima amb l'àmbit professional, o amb ser el o la millor en allò que es fa, ja siguin hobbies, activitats, jocs que comportin algun tipus de rivalitat.

És impossible no cometre errors, i cometre'n no vol dir que no es valgui. L'hiperexigent ho pot viure com a pèrdua de valor personal.


D'altra banda, l'exigència exagerada cap als altres fa que la persona sovint se senti frustrada, atès que és impossible que les altres persones no fallin mai, com és impossible que la pròpia persona exigent no s'equivoqui mai. Alhora, segons la rigidesa, l'exigència porta a voler que tothom faci el mateix que la persona exigent, no donant per vàlides altres opcions només per ser diferents.

I pels altres, la mirada crítica i exigent és un pes difícil de suportar. L'exigent pot aconseguir que el seu entorn se'n vulgui allunyar, quan en realitat no és el resultat buscat.

Per tant, l'exercici és difícil però es pot fer:

M'estimo perquè sóc. Estimo qui sóc. Tinc dret a equivocar-me i a celebrar allò que faig bé i que és bo per a mi. Faig coses malament com tothom, però no per això tinc menys dret a ser estimat/da.

Estimo els altres perquè són, per com són, per qui són amb mi. Tenen dret a equivocar-se o a fer les coses diferents a mi. Puc aprendre d'altres maneres de fer.




Ningú no és perfecte. Ningú.

Cometre errors i acceptar-los per a aprendre permet créixer com a persona.

Com més acceptats es tinguin els propis errors, més fàcil serà entendre els errors dels altres, i viceversa.

La diferència no és dolenta per se. Es pot aprendre molt d'altres maneres de ser i fer.

divendres, 24 d’octubre del 2014

¿Qué les pasa a los hombres? Y... ¿Qué nos pasa a las mujeres?

  
Muy divertida la película: Qué les pasa a los hombres. Su título original, He's Just Not That Into You. (La traducción sería algo así como "Simplemente no te quiere" "O no le gustas", más acertado que el título en español). Mira su inicio (sólo 2 minutos y medio). 

Este vídeo trata de relaciones heterosexuales, y en esta línea tratará este post, en lo que generalmente nos pasa a hombres y mujeres, sabiendo que puede no ser así. Hay excepciones, claro. 
     





Si eres hombre y estás leyendo ésto, ya ves cómo nos afectan las cosas a las mujeres... Espero que no protagonizaras una escena de ésas, pero si lo hiciste, ¿nos puedes explicar por qué lo hiciste? (deja un comentario, puede ser anónimo, y puedes ayudar a muchas mujeres...)

Y... Vosotras, ¿recordáis alguna situación similar a la que aparece al inicio del vídeo? ¿Qué os dijeron?
¿Y qué aprendisteis al respecto?
                 
Seguramente muchas de nosotras hemos sido todas esas chicas del vídeo. Hemos animado a amigas que esperaban llamadas o que tenían expectativas a ciegas acerca de chicos... Fuimos adolescentes y nos equivocamos... Porque, si nuestras madres no nos dieron estos mensajes erróneos de pequeñas, pudimos aprender lo mismo, a generar expectativas en nuestra socialización. Con las amigas, por imitación, aprendíamos a generar expectativas muy alejadas de la realidad simplemente porque lo necesitábamos.

Todavía hoy, nos puede pasar y equivocarnos. Le damos vueltas a la cabeza cuando conocemos a chicos, porque en el fondo tenemos una presión social que ellos no tienen. Decimos el soltero de oro, en cambio en el caso femenino es una pobre solterona... El lenguaje sexista lo muestra, el mismo caso para la mujer es negativo cuando para el hombre no... Se nos pasa el arroz, tenemos una edad, el físico ya no es lo que era... Y toda una serie de barbaridades que nos dicen y nos decimos...

Y todo ésto para llegar al momento actual, la aplicación de lo aprendido. Aunque no podamos evitar generar expectativas, un hombre si no llama es que no está interesado. Y punto. Y éso trabajamos con las mujeres en proceso individual. No podemos poner nuestra autoestima en manos de otro. Que un hombre no esté interesado en nosotras, no nos hace menos interesantes.

El hombre cuando tiene interés lo muestra. Y seguramente no es tan complicado como nosotras, no piensa tanto, no espera que lo llamemos. Hace lo que le parece que tiene que hacer, y no piensa si pensaremos que pensará que pensamos que él piensa...

Incluso podríamos decir que debemos aprender de ellos, ¿por qué no llamar si nos apetece? El único peligro es que debemos saber captar las señales y si no está interesado, desistir. No hay nada peor que insistir si no le gustamos a alguien. O, en el caso de estar interesado, comprobar que realmente nos guste a nosotras, no debe gustarnos el gustar, debemos escoger con quién estamos.
También puede que a él no le gusten las chicas que dan el primer paso. En ese caso, tampoco nos debería interesar un hombre con esa clase de prejuicios si a nosotras nos parece bien dar el primer paso.

Así que, es importante ser realistas y no adelantar acontecimientos. No gustarle a alguien no es el fin del mundo. Y añadimos la posibilidad de dar el primer paso nosotras, pasando a ser activas.

Gústate más a tí misma, quiérete, cuídate, y así no necesitarás gustar. Gustarle a alguien será una consecuencia natural de tu estado.




dilluns, 20 d’octubre del 2014

Quan arriben els fills... Què passa amb la parella?

Quan arribem a certa edat, o bé tenim fills/es, o nebots/des o bé tenim familiars i amics/gues que tenen descendència i per tant podem observar certes dinàmiques de parella. 

L'arribada d'un infant a la parella comporta una sèrie de canvis, que en un principi no tenim previstos.

Generalment, tot i que hi ha excepcions, els fills/es es tenen per decisió pròpia, conjunta de la parella. Hi ha il·lusió, expectatives, amor i moltes ganes i es viu la notícia d'embaràs amb molta alegria.

Aquesta situació aparentment idílica canvia, quan el naixement arriba. Exposarem el cas típic de quan la mare és qui agafa la baixa per maternitat (tot i que sabem que hi ha alguns pares que l'han agafada en comptes d'elles, malgrat que són minoria). Podríem fer el símil amb les famílies homosexuals, on la mare representa el membre de la parella cuidador o cuidadora que es queda a casa durant els primers mesos de vida del bebè, i el pare és la persona que segueix treballant i té aquest altre rol.

La mare és qui més pateix el canvi de situació, de cop, hi ha una criatureta que depèn absolutament d'ella per a subsistir.

Li ha de donar el pit cada poques hores, i no se'n pot separar massa, donat que s'estan coneixent i els plors la preocupen, perquè encara no identifica si és son, gana, o bé febre o fred o calor... La mare es converteix en cuidadora "full time" i perd temporalment la seva identitat com a dona, persona, treballadora, filla i tots els altres rols que desenvolupava habitualment. La seva conversa gira entorn el que fa el bebè, si té un temperament fort, si dorm bé, si ha fet el rotet, si menja massa o massa poc, el seu pes o el color de la caca...

El pare, a part de poder passar els primers dies de la vida del seu nou fill o filla, segueix anant a treballar i veient la família les tardes i nits. 

Per tant, està clar que qui més coneix a la criatura, els seus ritmes i les seves necessitats és la mare, en un començament (en el cas que sigui ella l'encarregada d'aquesta tasca cuidadora).

Si tornem al pare, que no deixa de ser marit, perquè ell no ha perdut la seva identitat, la seva vida fora de casa segueix en marxa. Potser no és exactament la mateixa que abans del naixement ja que ara té més responsabilitats a casa, però va a treballar i veu altra gent a part de la seva família. Afegeix el rol de pare a la identitat anterior, però té més situacions on exercir el rol de persona, treballador, i de relacionar-se amb altres. El rol que més queda tocat és el de marit, ja que la muller només té ulls per a tenir cura del nounat i s'oblida del rol envers el seu marit i de qualsevol altre que no sigui el de mare.

Sovint, observem com la mare es torna hiper exigent i protectora amb el fill o filla, i creu que ningú més que ella pot cuidar i tractar amb aquest/a. Tant és així que fins i tot no deixa espai per al pare, no deixant-li aprendre les situacions per ell mateix i controlant tot el que fa, censurant la seva intervenció i no recolzant-lo. 

I, si ens preguntem a què és degut això?

Segurament trobarem la resposta en dos aspectes:

- D'una banda, en l'instint maternal; ja que moltes mares interrogades al respecte diuen que saben conscientment que els marits ho poden fer, però alguna cosa les impulsa a fer-ho tot elles...

- D'altra banda, als rols tradicionals de gènere, s'educa a les dones per a tenir cura de la família, dels fills i filles, dels pares i mares, mentre els homes són relegats a altres tasques. Sovint, però no en tots els casos, avui en dia, les expectatives de pares i mares són diferents entre el fill i la filla respecte a tenir cura de la família només per raó de gènere, malgrat que no sigui conscient ni evident aparentment.     


I, anant més enllà, què podem fer?

Jo com a mare que m'adono que estic fent això (o com a pare en el cas que sigui així) o com a pare desplaçat, jo com a membre d'una parella que ha modificat els rols, jo com a familiar d'una parella que està vivint aquesta situació, o com a amic o com a persona propera, puc tenir en compte els aspectes següents:

- Cal molta paciència. Estem davant d'una situació difícil per a la mare, d'adaptació a una situació molt bonica però molt esgotadora.

- Vetllar per a que la mare dormi quan el bebè dorm, de tant en tant, l'ajudarà a no estar tan esgotada. Si mentre el bebè dorm, ella aprofita per a encarregar-se de tasques domèstiques, no descansa i a sobre tot són obligacions... No és recomanable.

- S'ha de poder evidenciar a la mare que hi ha altres maneres de fer les coses i que segurament, encara que diferents també són vàlides.

- Poder recordar de manera suau el 50% de responsabilitat per part del pare, o com a mínim durant el  temps que es troba a casa.

- Intentar no manipular cap membre de la família per a que es posi a favor d'un o altre, això pot incomodar la persona implicada. 

- Serà bo, dins la mida del possible, afavorir que la mare cuidadora surti de casa una horeta durant el dia per a tenir espais propis i que algú altre es quedi amb el bebè. Els familiars poden ajudar.

- La parella s'ha d'anar resituant, i a mida que la mare se senti més tranquil·la, anar buscant espais per a recuperar el diàleg i les converses no només sobre el bebè, sinó sobre la parella, la vida en comú i la vida en família.

- Sobretot, veure el positiu de la situació i entendre que aquesta dedicació plena per necessitat dura uns mesos. Posteriorment els rols es poden tornar a canviar en el cas que no es deixin enquistar. Amb consciència i dedicació quan tots dos tornen a treballar, és el moment de redistribuir i reequilibrar els rols. Una bona comunicació sempre és la clau per tal que no es guardi cap rancúnia ni hi hagi cap malentès no resolt.

- I saber que no hi ha un sol camí, aquest s'ha d'anar creant, treballant per a assolir l'estat desitjat.



Si necessiteu consultar com a parella, és una de les nostres especialitats.


divendres, 10 d’octubre del 2014

Hemos tomado la decisión pero el bebé no llega...

Hoy en día es una situación que va en aumento, ya sea por la diversidad en las familias o por cuestiones de infertilidad. Todos conocemos a parejas en esta situación, si no lo hemos vivido o estamos viviendo nosotros.

No es fácil encontrar la persona adecuada, no es fácil ponerse de acuerdo con ella en tener la descendencia deseada y alinearnos, que cuando llega el momento y todo viene de cara...descubrimos que no podemos.

Sería ingenuo pensar que no nos afectará como a personas, o que no afectará a la pareja, y en consecuencia, a la propia relación de pareja. 

Va pasando el tiempo, y no se cumple el objetivo. Aumentan las ansiedades, y la relación de pareja se va enturbiando en muchos casos.

En estos casos, tener empatía, entender al otro, y ponerse como objetivo salir reforzados de la crisis (somos uno y saldremos adelante los dos) es importantísimo. Y muy difícil. Entre otras cosas porque el estrés y la ansiedad es un padecimiento muy personal que nos hace centrarnos en nosotros mismos en demasía y nos alejamos del otro, incluso nos hace dudar de si realmente la decisión ha sido la acertada o no.

Todo tratamiento de fertilidad debería llevar asociado un acompañamiento psicológico por lo que comporta, las dificultades del proceso, el tiempo prolongado, y posibles fracasos consecutivos.


Es habitual que cuando se está planteando este tema, haya una presión social al respecto, como ya se ha comentado en un post anterior. Siempre habrá quien pregunte cuándo piensas tener un hijo, cuándo vas a tener el segundo hijo, que juzgue si estás perparad@ o no para ello, que diga que ya eres demasiado mayor, o demasiado menor, o que con esa pareja tal, o que la adopción cual…

Recibir este tipo de inputs o comentarios puede ser más o menos molestos durante la etapa de la decisión, pero se agrava en el caso de que no sea tan fácil que llegue el ansiado bebé. Cada comentario puede resultar una punzada para aquella persona que lleva ya un tiempo intentando agrandar la familia, e incluso las respuestas (o justificaciones) pueden significar un verdadero esfuerzo por parte de los no-aun-padres-madres.



Es normal que surja esta conversación en nuestro entorno, puesto que somos seres que vivimos en comunidad y generamos lazos estrechos entre nosotros. Importamos mucho a muchas personas. Hay personas que se interesan, y se preocupan por nosotros. No deberíamos de convertir este hecho en un tabú. Es un proceso cargante, pero un proceso que podemos compartir con aquellas personas que consideramos cercanas. Cerrarnos no nos ayuda.

Tampoco ayuda tener que estar dando explicaciones a todo el mundo continuamente, por lo que tener una buena frase de respuesta para protegernos de las presiones externas. Es mejor elegir con quién compartir y evitar el tabú.

Yo conozco a...

Tendemos a decir "la nuestra" a personas que creemos que están pasando por esta situación, sin saber muy bien cuáles son sus expectativas y ansiedades, priorizando lo culturalmente aceptado y nuestras propias experiencias, lo que puede concluir en rechazo o incremento de estrés en la otra persona, si no indiferencia.


Si crees conocer a alguien que esté pasando por estos momentos, y quieres tratarlo con esa persona directamente (y no es tu pareja):

  • Espera a que la otra persona sea quien saque el tema. No insistas en sacarlo tú. Y menos aconsejando cuando no te han pedido consejo.
  • Si crees que se ha convertido en un tema tabú y eres de las personas más allegadas, puedes plantearlo, pero de manera objetiva y con mucho tacto, aprovechando alguna conversación. Puedes preguntar a colación de algún nuevo nacimiento próximo, o explicando tus propias expectativas en este tema, por ejemplo, si tiene pensado tener o no tener hijo/s . Siempre sin presión y sin juicios.
  • Déjale hablar. Escúchale. Observa (ya sabes que la comunicación no verbal dice mucho). Es posible que te corte tajantemente. Si es una molestia, es mejor no seguir. Acéptalo, y dale a entender que no pretendías ofender, tan sólo saber si había alguna expectativa clara, ya que hoy en día no se puede presuponer nada. Y no te ofendas por ello. Puede que no sea el momento. Si la otra persona considera importante el tema, y cree que eres alguien adecuado para comentarlo, lo sacará en otra ocasión.
  • Si te explica su caso, NO JUZGUES. Es su historia, es su realidad. Puedes quitar hierro al asunto, pero no ponerlo. Son temas delicados y estresantes. 
  • A veces con el simple hecho de realizar escucha activa, empatizando, la tensión en la otra persona decrece y ya la estarás ayudando.
  • Dale todo el apoyo que puedas darle. Hazlo evidente. Si has acertado al pensar que es un tema importante en su vida, te lo agradecerá.

Para cualquier duda o consulta: contáctanos

dilluns, 22 de setembre del 2014

La decisión de tener (o no tener) hijos


El hecho de tener, o no tener, o el cómo tener, o el cómo no tener descendencia siempre ha estado en el candelero. Herencias, títulos nobiliarios, vergüenza familiar, bodas por "penalti", etiquetas de "bastardo",...Sin estas situaciones no tendríamos la Historia que tenemos, ni la gran mayoría de novelas, películas, etc.

Hoy en día, sin entrar en si es más complicado o no, es un tema que continúa, en el que entran otros aspectos más "novedosos", o al menos, más comunes (que los llamados bastardos o herencias, que sin haber desaparecido, parece que están en "recesión"): adopción por no poder tener descendencia biológica, padres/madres del mismo sexo, ascendentes cada vez de mayor edad, la opción cada vez más común de no tener descendencia, descendencia con diferentes parejas, cuidado y aceptación de descendencia no biológica (parejas con descendencia de parejas anteriores...)

Las familias, las expectativas, las prioridades cada vez son más diversas. Hay un universo de combinaciones que no siguen los mandatos culturales o a los que estamos acostumbrados. Nacen ansiedades, problemáticas y repercusiones que antaño pasaban desapercibidas.

Ahora tener descendencia, no es obligación, y es (o debería ser, en la mayoría de los casos) una decisión personal. Poder cumplir o no con estas expectativas personales afecta a la persona, y por descontado, a la pareja, si ésta existe.

La toma de decisiones vitales

Tomar la decisión en pareja de si tener o no descendencia ya es en sí un cambio sustancial en la vida de esas dos personas. Entran en juego expectativas personales que antes venían dadas culturalmente y pocos se cuestionaban o se atrevían a discutir.


En pareja debe primar el llevarse bien, el amarse, el querer compartir una vida...pero en algún momento se plantea el hecho de si poner por delante el objetivo de ser padres y/o madres, y cuántas veces. Y si la pareja no está alineada aparecen los conflictos y las ansiedades entre el querer o el deber.

Decisiones vitales en la pareja
Muchas parejas entran en crisis al plantearse la cuestión, y no es fácil negociar, puesto que en este caso a ambos les cambiará la vida, a unos por abandonar un sueño, a otros por poner por delante los objetivos personales de la pareja, a otros por ambas cosas, y para otros...puede suponer la separación. Y mayor es el conflicto cuánto más se acerca la famosa edad de la mujer en que "se te pasa el arroz".

No es porque sí que se hace hincapié en esa dichosa frase. El famoso reloj biológico que ata en cuerpo y mente a la mujer de hoy en día, que se siente presionada cultural y personalmente, que cae como una losa en un momento en que la mujer se siente joven y debería poder elegir libremente el qué (sí/no), cuándo, cómo y con quién. Se precipita una decisión que el hombre puede ni tener en cuenta hasta mucho más tarde en comparación.

En el juego de tener o no descendencia biológica el papel de la mujer es protagonista, lo quiera o no el político de turno. Los cambios fisiológicos y las repercusiones psicológicas en la mujer son determinantes en la toma de decisión de la pareja heterosexual. Es la que afrontará más cambios y por tanto en la negociación tiene la última palabra. No es porque sí que se escucha tanto "nosotras parimos, nosotras decidimos".

La toma de la decisión en parejas homosexuales, tiene otros matices que se le suman, como es obvio: la presión y aceptación social, la imaginería del futuro en el entorno escolar, etc. La pareja conformada por dos mujeres tiene el plus de negociar quién, cosa que no siempre facilita la toma de decisiones.

Seguimos juzgando y etiquetando, cuando la realidad es más diversa que nunca. Y juzgando y etiquetando perduramos conceptos rígidos que no son ya de nuestros días, a la vez que generamos más ansiedad en aquellas personas que están valorando esta cuestión.

Las mujeres no se definen por madres y amas de casa exclusivamente, ni los hombres sólo piensan en esparcir su semillita. No seamos simples.

Si estás pasando por ello

Es normal pasar por un cierto periodo de tensión, estamos hablando de tomar decisiones vitales, y hay que tomárselo en serio. Ya sea una parte de la pareja, o las dos. No le restes importancia si no es tu caso pero percibes que es algo importante para tu pareja, afrontad el tema ambos.

El tener o no tener hijos puede llegar a ser
motivo de obsesión
Hay que valorar la postura de la otra parte de la pareja, pero se trata de decisiones vitales e importantes. Reflexionar sobre un par de temas puede facilitar los términos de la negociación: ¿Qué haría yo si no estuviera con esta persona? ¿Qué estaría yo dispuest@ a sacrificar por el bienestar y felicidad de la otra persona, sabiendo que es un objetivo vital para ella?

Si es un tema o una decisión que te obsesiona, relativiza el problema: es cierto que es un objetivo vital, pero tú no dejas de ser tú  teniendo o no teniendo descendencia. La vida tiene muchos ámbitos, y tenemos que permanecer en ellos para seguir evolucionando como personas. Piensa fríamente, tomando distancia, qué otros objetivos te puedes marcar en otros ámbitos de tu vida (personal, de pareja, laboral,...), y procura atender a ellos también, sin que se te mezclen. No se trata de crearte más ansiedad, se trata de atender a aquello de lo que te has olvidado por tu obsesión. Márcate hitos próximos y ve poco a poco. Y, sobretodo, si percibes que es algo que te supera, busca la ayuda necesaria. Todos pasamos por malas temporadas. 

diumenge, 27 de juliol del 2014

Somos naranja entera


El amor romántico nos lo inculcaron a través del cine, de los cuentos infantiles, siempre la misma historia, la princesa esperando a su príncipe azul... Siempre esa sensación de estar incompleta, de necesitar que alguien llene un vacío...




Y es precisamente esa necesidad de llenar un vacío con algo externo, que nos lleva a la dependencia emocional, que ha sustituido a la dependencia funcional a la que se podían ver llevadas muchas mujeres amas de casa por depender de su marido para todo lo relacionado con lo económico. 

La dependencia emocional acaba siendo mutua, por ambos miembros de la pareja. De un lado ella no quiere quedarse sola, por otro lado, él puede creer que sin ella no es nadie, convirtiéndose la pareja en la propia identidad de ambos. Uno es el protegido y el otro el protector, por ejemplo, y sus roles identitarios no tienen sentido sin la otra persona cerca.

Como dice el Psicólogo Manuel Villegas en La revista de psicoterapia Vol. XVII, nº 68: amor y dependencia en las relaciones de pareja:

«En nuestra sociedad, el amor romántico constituye un conjunto de creencias, ideales, actitudes y expectativas, orientadas a la realización del individuo, que se alejan notablemente de la finalidad originaria de la supervivencia de la especie y de la estabilidad social, encaminadas como están a la satisfacción de sus necesidades más íntimas y subjetivas.»

El amor romántico nos sacude de manera apasionante, nos mueve de tal manera que perdemos el control de quiénes somos y nos fusionamos con el otro de manera muy placentera. Este efecto de enajenación mental, no nos permite ser conscientes de lo que perdemos y de cómo nos posicionamos, así que cuando pasa este efecto fusional, a menudo es difícil reequilibrar la relación hacia una posición más simétrica y complementaria.

Muchas personas se han creído que son una mitad de naranja y que deben buscar su otra mitad para estar completas (de ahí la frase "busco mi media naranja"). El problema es que eso nos limita mucho. Nunca podrás estar bien con alguien si tienes miedo a quedarte sola porque te falta algo

El miedo a la soledad es algo muy común, sobretodo en las mujeres, a menudo educadas para cuidar de los demás, y no tanto para ocuparse de sí mismas. Aunque eso ha ido cambiando, dado que la mujer se incorpora al mercado laboral con fuerza y a menudo elige no ser ama de casa, tiene objetivos profesionales ambiciosos y los compagina con la vida familiar, compartiendo cada vez más la responsabilidad de la casa y la familia con el hombre, en igualdad de condiciones. De todas maneras, siguen observándose diferencias en la educación recibida y en las expectativas puestas en el cuidado ajeno según el género al que se pertenece.

El vacío existencial es un tema recurrente, por no encontrarle sentido a la propia vida, no saber estar con un@ mism@.

De alguna manera, cada un@ de nosotr@s debemos ser nuestr@ mejor amig@ y poder disfrutar de la soledad, que no es más que disfrutar de estar con un@ mism@.

El camino a realizar es el del autoconocimiento, autoaceptación, autoestima

Sabiendo y aceptando bien quiénes somos, llegamos a sentirnos personas completas, que no necesitan a nadie. 

Puede ser deseable conocer a alguien, pero nunca una necesidad

En el caso de que tengas la impresión de que no acaben de funcionar tus relaciones o que estés siempre insatisfech@, podemos ayudarte en CentraT.

Hay que aprender a estar bien con un@ mism@ para poder estar con otra persona en plenitud.
Debemos ser naranjas completas.




dijous, 24 de juliol del 2014

Empoderar, "bonito palabro"

Depende de en qué ámbitos te muevas, es posible que este término lo tengas ya incorporado en tu vocabulario, muy a pesar de lo mal que suena...parece hasta insultante.

Sin embargo, este post es precisamente para aquellos que no tengan una idea definida de lo que significa, o que incluso, no hayan oido jamás algo semejante.

Empoderamiento, empoderar. Suena fatal. Es feo. El secreto es que viene del inglés, "empowerment" (somos expertos en crear palabras malsonantes con las que adoptamos de otros idiomas).

Sea como fuere, es una idea que tiene mucho poder, y la cual hay que defender, como seres humanos que somos.

Esta palabra reconoce que, igual que todos estamos expuestos a tener (o crearnos) problemas, también tenemos el poder de resolverlos por nosotros mismos.

Insta a todas las entidades, organizaciones, e incluso personas, a dejar de lado la "caridad", entendida como una ayuda (normalmente económica) que alivia momentáneamente el problema, sin solucionarlo.

Y es que empoderar otorga a la propia persona el PODER resolver sus problemas por sí mismos.

Evidentemente, no entramos en términos de enfermedad, aunque cada vez es mayor el interés por estudiar la relación entre los recursos cognitivo-emocionales, y la aparición y/o evolución de la afección.

Empoderar devuelve al ser humano la confianza en sí mismo, las riendas de su propia vida, la capacidad de tomar sus propias decisiones.


Una idea que cada vez es más fuerte en nuestra sociedad, saliendo del círculo paternalista, dando el poder y las HERRAMIENTAS a la persona para que solucione y reoriente su vida.

Psicólogos, consultores, etc. utilizan cada vez más este concepto (sabiéndolo o no). Procurando orientar y desvelar a la persona (u organizaciones) nuevas herramientas y recursos, y animándolas a desarrollar ese potencial propio y culminar en una desvinculación con el profesional en el momento en que descubren y usan ése poder en beneficio propio.

Cualquier profesional o entidad que siga considerando que el gran valor de las soluciones que ofrece es la solución en sí misma y la guarde como un tesoro, va a tener que hacer esfuerzos para mantener a sus clientes/ pacientes. El gran valor es considerar el potencial de las personas en solucionar su problemática,  ofrecer recursos y herramientas, y dar la oportunidad de que sea la persona (o la entidad) la que tome sus propias decisiones, aprendiendo durante todo el proceso.

Orientación, asesoramiento, consultoría, coaching, terapia, recursos y herramientas personales...CentraT tiene por objetivo el empoderamiento de la persona. Nos ponemos a tu disposición por si quieres sugerirnos temáticas  o tienes alguna demanda personal concreta. Escríbenos.

Wikipedia: Empoderamiento o apoderamiento se refiere al proceso por el cual se aumenta la Fortaleza espiritual, política, social o económica de los individuos y las comunidades para impulsar cambios positivos de las situaciones en que viven. Generalmente implica el desarrollo en el beneficiario de una confianza en sus propias capacidades.

En toda forma de vida La Fuerza reside. Usarla pueden.
Maestro Yoda.